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Qué debemos ver en una tarifa de móvil para que no nos la cuelen

Desde hace varios años atrás, la competencia entre las diferentes compañías telefónicas o OMV aumentó de forma considerada, pudiendo ofrecer a los usuarios unos precios más competitivos con unas tarifas de características razonables. Desde la tarifa móvil más barata hasta la más cara, debemos de tener en cuenta una serie de aspectos para que no nos la cuelen.

El 4G es ya indispensable

Una tarifa móvil sin 4G es como ir a un restaurante y que no tengan servicio en mesa. La tecnología anterior, el 3G, permitía unas velocidades de descarga normales para las necesidades que existían por aquella época, pero teniendo en cuenta el uso que le damos ahora a nuestros smartphones, una buena velocidad es indispensable.

Metiéndonos un poco en aspectos más técnicos, las redes 4G desplegadas hoy en día por nuestro país alcanzan una velocidad máxima de unos 37 MB/s, suficiente para reproducir videos en streaming o realizar videollamadas.

También se ha hablado mucho del 5G, una tecnología que aun se encuentra en desarrollo y que todavía no se ha desplegado al 100% en España. Mientras esperamos a esta nueva tecnología que nos permitirá tasas de refresco más altas, mayor concentración de dispositivos por área y una latencia casi mínima, el 4G es una buena opción que cualquier operadora debería ofrecer.

Que se adapte a nuestras necesidades

El 4G es casi indispensable en una tarifa móvil, pero lo que sí que es necesario es que la tarifa se adapte a nuestras necesidades. Contratar una tarifa que se quede corta, hará que terminemos gastando más en sobre-costes y bonos extra. Si por el contrario, contratamos una que supera claramente nuestras necesidades, directamente estaremos pagando de más por algo que no aprovechamos completamente.

Mi recomendación para saber qué tarifa se adapta más a nosotros, es comenzar con la tarifa más completa de todas (o una tarifa que sepamos con certeza que no vamos a consumir completamente). Esto será un desperdicio de dinero al principio, sí, pero solo será durante el primer periodo. En los próximo meses, iremos reduciendo la tarifa poco a poco hasta llegar a nuestro límite de uso.

Las compañías no suelen cobrar un sobre-coste por cambio de tarifa, así que podemos realizar esta operación tantas veces como deseemos sin preocuparnos por sorpresas en las facturas.

Además, también hay que tener en cuenta que en muchas ocasiones el uso de nuestro dispositivo móvil es estacional, es decir, gastamos más recursos en unos periodos que en otros. Por ejemplo, en verano, solemos pasar más tiempo fuera de casa y por lo tanto solemos gastar más datos móviles. Sin embargo, en temporada de trabajo, solemos realizar más llamadas de larga duración.

Servicios extra

A parte de los dos servicios mostrados antes, aquí hay algunos detalles que siempre se agradecen en una tarifa móvil:

  • Buen precio.
  • Sin contrato de permanencia. Nos podemos ir cuando queremos sin tener que dar explicaciones a nadie.
  • Servicio roaming. Por lo menos en Europa, deberías poder llamar y usar los datos móviles de la misma forma que en España.
  • Sin coste al acabar tu bono de datos. Una vez terminado tu bono de datos, deberías poder navegar (a velocidad más lenta antes), en vez de cobrarte por cada MB extra que uses.